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Cuánto cuesta trabajar con ABH

El punto mide el trabajo. El precio mide la complejidad.

Esta página explica cómo cobramos: qué es un punto, por qué no todo el trabajo cuesta lo mismo, qué cifras son fijas y por qué no hay permanencia. Así llegas a la primera conversación sabiendo exactamente qué terreno pisas.

Por qué publicamos cómo cobramos

En la consultoría B2B española, el precio suele ser lo último que se sabe. La norma es la opacidad: propuestas a medida, tarifas que dependen de quién pregunta y modelos que no se explican ni siquiera después de firmar.

Nosotros trabajamos al revés. Publicamos el modelo entero (qué pagas, por qué y cuándo puedes salir) porque un sistema de ingresos se construye sobre confianza operativa, y la confianza no puede empezar con un misterio.

Hay una segunda razón, más incómoda de decir: casi nadie ofrece dirección estratégica continua sin permanencia. Las firmas grandes dan interlocución senior, pero atan seis meses o más. Las pequeñas te dejan libre, pero sin dirección. Nuestro modelo cruza las dos cosas: la interlocución del segmento alto con la libertad de salida del segmento pequeño. Publicar cómo cobramos es la consecuencia natural de ese cruce: quien no ata a sus clientes no necesita esconder sus condiciones.

El punto por complejidad

Nuestra forma de cobrar tiene nombre: punto por complejidad. La primera mitad, el punto, tiene su propia página: es nuestra unidad de trabajo, mide lo que cada acción mueve en tu negocio y se acuerda antes de empezar. Si quieres entender el mecanismo a fondo, está explicado entero en el modelo de puntos.

Esta página existe por la segunda mitad: el precio. Que el trabajo se mida en puntos responde a la primera pregunta, qué pagas. La segunda casi nadie la contesta por escrito: cuánto cuesta cada punto. Nuestra respuesta es que no todos los puntos cuestan lo mismo, porque no contienen lo mismo. Eso es lo que explicamos a continuación.

Por qué no todo el trabajo cuesta lo mismo

En nuestros servicios conviven tres tipos de trabajo, y lo que los distingue es la decisión que llevan dentro: producción es dar forma a lo que ya está decidido, consultoría es diseñar cómo debe funcionar algo, y estratégico es marcar la dirección de la que cuelga todo lo demás.

Maquetar la página que presenta tu nueva oferta es producción. Diseñar el recorrido que sigue una oportunidad desde que pregunta hasta que firma es consultoría. Decidir a qué mercado se dedica tu equipo comercial el año que viene es estratégico. Los tres se miden en puntos y los tres hacen falta, pero no pesan lo mismo en tu cuenta de resultados, y un precio único los trataría como equivalentes: encarecería lo sencillo y malvendería lo decisivo.

Por eso cada tipo de trabajo tiene su propio precio por punto. Es la segunda mitad del modelo, y la que le da nombre: el punto mide el trabajo; el precio, la complejidad de lo que ese punto contiene.

Pagas la ejecución sencilla a precio de ejecución sencilla. Y la ejecución experta, a precio de ejecución experta.

Ese precio por punto no se negocia ni se descuenta: si tu presupuesto es más ajustado, lo que se ajusta es el alcance, no la tarifa. Preferimos que elijas entre prioridades reales antes que venderte una versión rebajada del mismo resultado.

Cómo se compran los puntos (y cómo se dejan de comprar)

Cuando el trabajo es un proyecto cerrado, los puntos se agrupan en una bolsa: el conjunto de piezas que componen el alcance, medido y aprobado antes de empezar. La bolsa tiene techo, y si algo amenaza con superarlo se decide contigo qué entra y qué sale; nunca se consume en silencio.

Cuando el trabajo es continuo, la lógica es la misma sin la palabra proyecto: una cuota mensual cubre la dirección, y la producción se mide y se aprueba en puntos, pieza a pieza. Cada mes sabes qué se hizo, cuánto midió y por qué.

Y en los dos casos, la puerta está abierta. No hay permanencia en ninguno de nuestros servicios: donde hay cuota mensual, basta un preaviso de 30 días. Preferimos que sigas cada mes por lo que el trabajo te devuelve, no porque un contrato te lo exija.

Lo que cuesta empezar

Los precios por punto se concretan en propuesta, porque dependen de la mezcla de trabajo que tu caso necesite. Pero hay dos cifras que son iguales para todos los clientes, y precisamente por eso podemos publicarlas.

Empezar un proyecto Core: 3.000 €

Es la Fase 0: diagnóstico de tus datos, verificación de encaje y alcance del proyecto cerrado con techo. Se factura aparte y no se descuenta del proyecto: te llevas su valor decidas seguir o no.

Empezar en Loop: 2.600 €

Es la puesta en marcha de la dirección continua: la base operativa sobre la que trabajaremos cada mes. La cuota mensual empieza después.

Estas dos cifras son el punto de partida de cada servicio y no varían de un cliente a otro. Publicarlas es parte del modelo: así sabes lo que cuesta empezar antes de la primera llamada, no al final de ella.

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Preguntas sobre el precio

¿Por qué no publicáis el precio de cada punto?

Porque un precio por punto suelto invita a hacer cuentas sin contexto: multiplicar tarifas sin saber cuántos puntos lleva tu caso ni de qué tipo son. El precio solo informa junto al alcance, y el alcance no existe hasta que hay una conversación delante. En propuesta lo ves entero: tipos de trabajo, puntos y precio, con el porqué de cada número.

¿Hay permanencia en algún servicio?

No, en ninguno. Donde hay cuota mensual, la salida es libre con un preaviso de 30 días. La continuidad se gana cada mes con el trabajo, no se firma por adelantado.

¿Qué pasa si mi presupuesto es más ajustado?

Se ajusta el alcance, no la tarifa: menos piezas, empezando por las que más muevan tu negocio. Así eliges entre prioridades reales, en lugar de comprar una versión rebajada del mismo resultado.

¿La Fase 0 se descuenta del proyecto si sigo adelante?

No, y es deliberado. La Fase 0 entrega valor propio (el estado de tus datos, tu encaje y un alcance cerrado con techo) que te llevas decidas seguir o no. Descontarla la convertiría en un gancho comercial, y es un trabajo.

¿Cuánto cuesta un proyecto completo?

Depende del alcance que salga de la Fase 0. Como referencia, un proyecto Core parte de 6.000 €; el número exacto se cierra contigo antes de empezar, y es el que pagas al final.

Lo que esta página no puede decirte

Has visto todo lo que se puede contar sin conocer tu caso: qué mide el punto, por qué cada tipo de trabajo tiene su precio, qué cifras son fijas y cómo se sale. Lo que falta (cuántos puntos lleva tu situación, con qué mezcla y en qué servicio) no sale de una tabla: sale de una conversación.

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